Dentro de un aula Montessori encontramos niños y niñas de diferentes edades; esto hace que los mayores ayuden a los más pequeños y que los pequeños aprendan observando a los mayores. Los niños de 0 a 6 años tienen la mente absorbente y aprenden de manera inconsciente de su entorno y, especialmente, de otros niños.
Para Montessori, ayudarse entre ellos es una pieza muy importante. Además, esta mezcla de edades está pensada para potenciar diferentes aspectos, como por ejemplo:
La autonomía: primero intentan hacerlo solos, pero saben que pueden pedir ayuda a un compañero antes de acudir al adulto.
El aprendizaje significativo: aprender enseñando. Cuando un niño ayuda a otro, entiende mejor lo que hace.
El desarrollo de la empatía: aprenden a respetar a los demás.
Para la Dra. Montessori, esta mezcla de edades era fundamental para el desarrollo social y emocional de los niños, ya que evita la dependencia y refuerza la confianza en uno mismo. Además, al ayudarse entre ellos, también aprenden a colaborar, respetar, compartir conocimientos y crecer como comunidad, porque el ser humano es social y, por tanto, tiene la tendencia a conectar con los demás, cooperar y sentirse útil dentro del grupo.

Català
Español